No todo retroceso es derrota. A veces, dar un paso atrás es exactamente lo que la física del avance exige: tomar impulso.
La flecha solo vuela porque primero fue jalada hacia atrás. El resorte solo impulsa porque primero fue comprimido. Hay una ley silenciosa en esos movimientos, y aplica también a la vida.
La Ley del Avance enseña a leer las pausas, los reveses y los desvíos no como fracasos, sino como la fase de carga de un impulso mayor.
Operario de producción en la industria del papel y el cartón desde hace diecisiete años, pianista autodidacta y estudiante de programación. Autor independiente de once libros sobre ejecución, disciplina y fe.
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