Por qué el esfuerzo sin límite no siempre es la respuesta, y qué hace falta para sostener una vida en calma sin renunciar a los resultados.
Vivimos en una cultura que premia el desgaste: dormir menos, hacer más, exigirse siempre al máximo. Pero hay una trampa escondida en esa forma de vivir, y quienes caen en ella suelen darse cuenta demasiado tarde.
Este libro propone otra ruta: la del hombre tranquilo, que avanza con constancia y no con furia, y que entiende que la calma no es debilidad sino una forma superior de fuerza.
Operario de producción en la industria del papel y el cartón desde hace diecisiete años, pianista autodidacta y estudiante de programación. Autor independiente de once libros sobre ejecución, disciplina y fe.
Conoce más sobre el autor →E × C × T = R